CARTA DEL MES de Diciembre '08

NOS ESTAN ROBANDO EL ADVIENTO

Queridos amigos;

Están próximos los días de Navidad en los que los cristianos celebraremos el misterio de la Encarnación de nuestro Señor.

Una voz grita es la profecía de ayer y la profecía de Dios. Una voz en el desierto nos ha ido invitando, durante cuatro semanas, a ponernos en camino, a cambiar, a vivir desde la esperanza el deseo que brota de un corazón anhelante. Cada vez nos dejan menos tiempo para saborear la espera…. Menos advientos para respirar la esperanza… ¡Nos están robando el Adviento!

Desde que el frío aparece, sea cual sea la razón, las calles y los centros comerciales se engalanan, los buzones se llenan de catálogos de juguetes y diversiones; los villancicos se oyen en las emisoras y se ven en las televisiones… ¿Ya? ¿Villancicos un 18 de noviembre? Vamos corriendo por la vida sin dejar espacios para la espera.

Ante esta situación que estamos viviendo y que se apodera de nosotros, la Parroquia , con varias actividades y proyectos, estamos trabajando para que el Adviento no se pierda y sea un tiempo fuerte de espera y de fiesta, haciendo un hueco en el corazón para esperar al Señor, que ya llega. Que llega “ a ponernos las pilas”,a ayudarnos a que nos llevemos mejor, a que compartamos más, a que nos interesemos por los hermanos que están lejos y sufren y por tanta gente que tenemos al lado, que nos necesita y podemos hacerle la vida mejor.

Catequesis especiales, coronas de adviento en los hogares, asambleas familiares, oraciones… y otras actividades para hacer de este tiempo litúrgico un tiempo de fe, un tiempo de esperanza.

Cuando llegue el día de Navidad, juntos vamos a intentar, que a nuestros pequeños, les quede claro que la Navidad es un fiestón, porque celebramos el amor, lo mejor que nos puede pasar en la vida. Por eso, adornamos las calles, nos vestimos de fiesta, comemos bien y ponemos el Nacimiento, para que no se nos olvide que Jesús nació pobre. El nacimiento de Jesús está marcado por la marginación y la pobreza. La gloria del cielo se oscurece en la tierra. El que es Señor del mundo no encuentra sitio en el mundo para nacer. El que es dueño de todas las cosas necesita de los regalos de pobres pastores; pero el viene con muchos regalos del cielo, y el primero de todo es la paz. Paz para todos los hombres sin excepción, para los buenos y los malos, para los libres y los esclavos; paz envuelta en telas de amor.

Que en esta Navidad que llega, y que con tanta fe estamos esperando, el Señor nos regale su paz y que su gloria viva en nuestros hogares.

Julián Martín

Fotos del recuerdo: He recibido esta preciosa felicitación navideña, en ella se vive el adviento a pesar de sentir la presencia del Verbo Encarnado. Vivir el adviento es esperar que llegue el culmen de las promesas dichas, y todo esto acabar el día que queden enjugados las lagrimas de los pobres.. y esto llegará... Con solo mirar el brillo de estos ojos... el alma se llena de esperanza.