CARTA DEL MES de Octubre '08
MALOS MOMENTOS
Queridos amigos :
Malos momentos para ir de obras. Es verdad. No sé si al recibir “Iglesia en Marcha” las obras parroquiales ya habrán comenzado. Si no es así, no tardarán, porque todos los papeles y permisos se están ejecutando, si no han empezado todavía, ha sido precisamente por estos trámites que hay que legalizar.
No faltan las personas que ya nos están entregando sus pequeños donativos, pero justamente, al dejar el sobre nos dicen ”no puedo dar más, es que la economía está muy mal ¿sabe usted?”, y otras personas comentan… “un grano... ayuda al compañero”. No es importante lo que entregan, lo que importa es la voluntad.
Todo indica que estamos pasando una “profunda crisis económica”. Las grandes cifras de la economía van de mal en peor. La inflación es la más alta en los últimos trece años y sigue subiendo. El paro supera los 3 millones de demandantes de empleo. A los bancos les tiene que poner dinero el Estado. Las empresas ven cómo cada vez es más difícil el acceso al crédito bancario...
Sin embargo, las principales víctimas de la crisis no somos nosotros, los que tenemos pendientes unas obras, o los que comemos tres veces al día, y aún nos podemos permitir otros gastos. Las verdaderas victimas de la crisis son los africanos que por docenas quieren llegar a nuestras costas; los 30.000 niños que mueren de hambre cada día y la crisis alimentaria aumentada por los biocarburantes, las personas “sin techo” que duermen en la calle…
El Papa Benedicto XVI ha definido la situación que atravesamos, en su encuentro con la juventud en Sydney, de “locura, avidez y explotación egoísta. Nuestro mundo está cansado de la codicia, de la explotación y de la división, y de la pesadumbre de falsas promesas”
Con ocasión de la Jornada Misionera del Domund, que celebramos en el mes de Octubre, estamos llamados a preocuparnos no sólo de nuestra economía familiar, que es muy importante, sino de la comida que falta en muchos hogares, aquí y allí. Aquí, con tantos parados que están solicitando ayuda a nuestra institución..., con los inmigrantes que se encuentran sin trabajo y sin medios para volver a sus países... y de tantas y tantos misioneros que intentan llevar a Cristo y el pan a nuestros hermanos del Tercer Mundo. A estos últimos está dirigida la campaña misionera de la Iglesia; pero no podemos olvidar a los que están entre nosotros y lo pasan mal... Cáritas es el camino.
Termino este saludo invitándoos a que no os agobiéis por el momento de la historia que estamos pasando. La persona agobiada hunde su cabeza y anda cabizbajo. ¡No! No nos podemos encerrar en la crítica y la tristeza. ¡Adelante! Seguro que salimos de ello. Mientras tanto, recordad que en la Iglesia está esperándonos Jesucristo, el hijo de Dios, ese que se dejó crucificar, torturar y matar como un malhechor, por nosotros, para dar un sentido al sufrimiento del hombre.
En el Evangelio de San Mateo Jesucristo nos dice: “venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados que yo os aliviaré, porque mi yugo es suave y mi carga ligera”. Es una invitación a acercarnos a la Iglesia y dejarnos amar por Jesucristo
Julián Martín
Fotos del recuerdo Una de la experiencia más tristes que he vivido en mi vida sacerdotal fue en esta ocasión, un mes de septiembre del 2004, cuando llegó a La Solana un grupo de subsaharianos buscando el trabajo prometido.... todo había sido un engaño, un timo. Sin nada, sin dinero, sin papeles, sin ropa... una vez más la Iglesia salió a su encuentro y les ayudó a ir regularizando su situación. Fueron unos días terribles.
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