ENCUENTRO DE FORMACION

3.2.1. VOLUNTARIOS

16 de octubre del 2010

 

 

 

 

 

 

 

 

Despues de pasar por dos de los seis talleres llegó la hora de comer. La Plaza de España se convirtió en un comedor en el que colaboraron los bares de la plaza colocando mesas y sillas. Aquí vemos un grupo de chicas compartiendo sus bocatas.

Los jóvenes que participaron eran de las Parroquias de Campo de Criptana, Pedro Muñoz, Valdepeñas, Alcázar de San Juan, Puerto Lápice, Socuéllamos, Villarta de San Juan, Villanueva de los Infantes, Calzada de Calatrava y  La Solana entre otros,  superando los doscientos  participantes. Es una  bendición para la Iglesia de Ciudad Real, ver a tantos jóvenes reunidos en su nombre.

Incluso, el mismo día 16, a las 8 de la mañana, ya estaban los jóvenes voluntarios preparando todo para cuando comenzaran a llegar de los pueblos.

Los jóvenes que participantes venían de las Parroquias de Campo de Criptana, Pedro Muñoz, Valdepeñas, Alcázar de San Juan, Puerto Lápice, Socuéllamos, Villarta de San Juan, Villanueva de los Infantes, Calzada de Calatrava y  La Solana entre otros,  superando los doscientos  participantes. Es una  bendición para la Iglesia de Ciudad Real, ver a tantos jóvenes reunidos en su nombre.

Esta jornada comenzó, por decirlo de algún modo, quince días antes, tiempo que tardaron los voluntarios de Herencia en “montar” toda la acogida: los pendones que colgaban de los balcones de la plaza, la cartelería, la distribución de los trabajos….

El pasado día 16 de octubre, una vez más, Herencia abría sus puertas a los jóvenes de la Diócesis. El motivo de este encuentro  era reunir a aquellos chicos y chicas de más de 16 años que forman el grupo denominado “3, 2, 1, voluntarios” que forman, entre ellos, una red social de jóvenes cristianos y se enmarca en las actividades preparatorias de la Diócesis, ante la próxima venida del Papa y el encuentro mundial de jóvenes que se celebrará en Madrid en el mes de agosto.

Un numeroso grupo de jóvenes herencianos forman ya parte de esta red social que ha empezado a organizarse y a formarse. Este  primer encuentro respondía a uno de estos objetivos, es decir, a formarse.

 

 

 

 

Los sacerdotes de la Parroquia, don Julián y don Rafael, presidieron la celebración, en este momento, el párroco se dirige a los jóvenes animándoles a vivir su fe con alegría, de hacer de su fe un instrumento de celebración continua, a evangelizar a los jóvenes en todos los nuevos areópagos que la cultura de la ncohe ofrece al joven de hoy.

El Cirio Pascual y Cristo Eucaristizado fueron las pautas que movieron esta gran Vigilia

Esta preciosa vigilia contó con gran cantidad de símbolos que quisieron expresar la alegría de la celebración, la fiesta que emana de fe, y la comunión que se funda en Cristo el Señor.

Ana Belén e Inmaculada, dos voluntarias de Herencia preparan la vigilia oracional.

Después de la oración y la salutación inicial, los jovenes se reunieron en el patio del centro de la HH Mercedarias de la Caridad para tomar un cafe o un zumo con unos dulces, la mañana prometía ser muy interesante, por eso había que tomar un refuerzo.

 

En la ermita de san Antón, a través de las explicaciones del sacerdote Jesús Navarro, aprendimos el lenguaje del cuerpo durante la Eucaristía;

Jóvenes herencianos en la mesa de acogida e inscripción.

Un vez reunidos todos los participantes en la plaza del pueblo, marcharon hacia el salón de actos del Colegio de las Hermanas Mercedarias de la Caridad; allí se les recibió con una oración que dirigió Don Rafael Ruiz, sacerdote de Herencia y la bienvenida, que en nombre de la Diócesis, les dirigía Don Vicente Díaz-Pintado, sacerdote del Equipo Diocesano de Juventud.

Después de un tiempo de descanso para la comida, continuaron los talleres que terminaron a las 6 y media de la tarde. A partir de ese momento, mientras los chicos tenían un rato libre, en la Parroquia se preparaba todo para la gran vigilia de oración

Después comenzaron el procesio formativo pasando por seis talleres distintos; el tema a estudiar era la liturgia, lo que celebramos. Un taller estaba en el Convento de la Merced donde se ahondó sobre las distintas partes de un templo

En la capilla de la residencia de las Hermanas Franciscanas de la Purísima aprendimos a orar con sencillez siguiendo el modo de  las monjas Dominicas, monjas de clausura de la Solana, que nos enseñaron, a través de un video, cómo es un día en la oración.

En la capilla de las Hermanas Mercedarias de la Caridad se recordaron, a través de unas imágenes, los distintos tiempos litúrgicos;  en el comedor del colegio de las hermanas  también se colocó un taller donde se profundizó sobre el sentido de la música en nuestras celebraciones;