La Iglesia católica ha puesto en marcha una campaña comunicativa con la que pretende dar a conocer su «misión evangelizadora, de la que se deriva una ingente labor social, educativa y asistencial» y, a la par, informar sobre las líneas básicas del nuevo acuerdo de financiación pactado entre el Estado y la Santa Sede. La iniciativa, que consta de tres fases, culminará el próximo marzo coincidiendo con el periodo de presentación de la declaración de la Renta, la primera en que se aplicará este nuevo sistema. El objetivo, tal como adelantó LA RAZÓN a finales de abril, es aumentar el porcentaje de españoles (en la actualidad en torno al 33 por ciento) que señalan la casilla de la Iglesia católica al hacer su declaración.
A partir del próximo año la financiación de la Iglesia a través del IRPF dependerá por completo de la decisión de los contribuyentes, después de que el reciente acuerdo eliminara el complemento estatal que garantizaba una cantidad mínima, a cambio de aumentar el porcentaje desde el 0,52 al 0,7 por ciento. «La Iglesia está ahora sola ante el peligro», afirmó ayer en este sentido Antonio Algora, responsable del secretariado para el Sostenimiento de la Iglesia y obispo de Ciudad Real.
Para dar respuesta a esta situación, la Conferencia Episcopal encargó un estudio de mercado del que se desprende el escaso conocimiento que los españoles tienen tanto del nuevo sistema de financiación como de la actividad que realiza la Iglesia católica en España. Del estudio también se infiere que «las personas más críticas con la labor de la Iglesia son las que menos información de primera mano tienen sobre su actividad real y quienes más se dejan llevar por los tópicos».
Así, la campaña se inicia con unos anuncios para televisión, de una duración de sesenta segundos, en los que se explicará el acuerdo que cambia el modelo de asignación tributaria. Tras ello seguirán otros «spots» que muestran la labor de la Iglesia y la misión que desarrolla en tres vertientes: la sacramental, la educativa y la asistencial. Con el objeto de reflejar fielmente esta tarea, los anuncios no han sido protagonizados por actores sino por las personas reales que han recibido o realizan esta acción social.
El vicesecretario para Asuntos Económicos de la Conferencia Episcopal explicó ayer que la campaña «será austera» y señaló que a pesar de su coste, se plantea como «rentable desde un punto de vista económico», porque no se contempla «como gasto, sino como inversión».
Como también adelantó este periódico, los obispos españoles han tomado como referencia la campaña que desde hace años realiza la Conferencia Episcopal Italiana, gracias a la cual ha conseguido aumentar en 12 puntos el porcentaje de apoyos y recaudar cerca de mil millones de euros cada año. De hecho, uno de los creativos publicitarios de la campaña española, Stefano Palombi, es el mismo que ideó la del país transalpino.
Periódico LA RAZÓN - José R. Navarro Pareja