

MISA-PRESENTACION DEL ROSTRO DE SOR VICENTA IVARS TORRES, RELIGIOSA FRANCISCANA DE LA PURISIMA EN PROCESO DE BEATIFICACION
El 7 de Noviembre, domingo, en una sencilla celebración eucaristica concelebrada por los sacerdotes de la Parroquia de Herencia, Don Julián Martín y don Rafael Ruiz, por el padre comendador de la Comunidad de los Padres Mercedarios, Luis Miguel Marchante, y presidida por el sacerdote diocesano de Toledo e hijo del pueblo, Don Amos Rodriguez de Tembleque, se dio a conocer el rostro de Sor Vicenta Ivars Torres, religiosa Franciscana de la Purísima que fue vilmente asesinada por su fe el 23 de septiembre de 1936 en el término municipal de Herencia.
Natural de de Benissa, Alicante, de familia acomodada de hondas raíces religiosas, y con una devoción especial mariana en la Virgen de la Purísima. Este fue el ambiente familiar humano y cristiano en el que se formó la joven
Aún no cumplidos los 23 años, se sintió llamada por el Señor a vivir el Carisma de la Congregación de “Hermanas Franciscanas de la Purísima Concepción”. "En el seguimiento de Cristo Siervo, viviendo el Evangelio al estilo de Madre Paula, que bebió en las fuentes franciscanas, siendo portadoras del amor de Dios a niños, jóvenes, enfermos y ancianos necesitados”.
Sor Vicenta bebió de las fuentes Franciscanas y Marianas que la hicieron auténtica hija de la Purísima y San Francisco de Asís. Toda su vida religiosa la entregó en servicio de los más pobres: desplegando todo su cariño y ternura con niñas, ancianos y enfermos, con la humildad y sencillez que la caracterizaba. Las hermanas, alumnas y demás personas que la conocieron dicen de ella: “Era una ejemplar religiosa, sencilla, humilde, apacible, bondadosa, incapaz de hacer sufrir a nadie, cariñosa y cercana con las niñas”.
Estando Sor Vicenta en el Hospital de Valdepeñas (Ciudad Real), al iniciar la guerra civil española quiso trasla
Bella estampa del Altar de la Capilla con el cuadro de Sor Vicenta mirado por san Francisco abrazado a Cristo por quien ella entregó su vida
Sor Esmeralda leyó la primera lectura que ofrecía la liturgia de este día muy centrada para la celebración que acababa de empezar.
La religiosa que sirva la casa de Herencia, Sor María del Camino, leen salmo responsorial
La Vicaria Provincial, Sor Angela Quesada, leyó la epístola de San Pablo recordando su sufrimiento.
El Padre mercedario Luis Miguel Marchante que proclamó el Evangelio de este día donde se recordó el valor de la vida entregada por Cristo.
Don Amós, gran valedor de Sor Vicenta presidió y predicó la eucaristía; en su homilia recordó el valor de la vida que se entrega por amor como hizo Sor Vicenta
Momento importante de la celebración, después de reflexionar sobre la vida de Sor Vicenta, ahora se bendice el óleo que representa el rostro de la religiosa martir en la persecución del 36.
Los cuatros sacerdotes concelebrantes
,
darse a su pueblo natal y notifica a sus familiares que llegaría a Benissa el 23 de septiembre de 1936.
Salió de Valdepeñas el día señalado en el tren con dirección a Alcázar de San Juan,donde tomaría el otro tren para viajar a Alicante. Al bajar en Alcázar, ya estaban esperándola, la metieron en un coche, y en la carretera, en el término municipal de Alcázar de San Juan a Herencia, la bajaron y en una viña, Sor Vicenta fue brutalmente asesinada.
Su cuerpo permaneció sepultado en esa viña, hasta el año 1939 , en el que se hicieron por parte de la Congregación las diligencias oportunas para el desenterramiento e identificación del cadáver y sus restos se trasladan al panteón que tienen las Religiosas en Herencia, (Ciudad Real).
En septiembre del año 2007, su Congregación de Franciscanas de la Purísima Concepción, solicitó a la Diócesis de Ciudad Real que fuera incluido el proceso de su beatificación por martirio, con los mártires de dicha Diócesis. Este proceso, en su fase diocesana ha concluido.
Para conmemorar este motivo se encargó un retrato de sor Vicenta que realizó el artista local Enrique Rodriguez de Tembleque, que dejó plamado en su óleo la belleza de un rostro enamorado de Cristo por quien entregó su vida.
Estuvieran presente en la celebración varios religiosas franciscanas que se desplazaron de otras casas cercanas para acompañar a las hermanas de Herencia De la Comunidad de Madrid Sor Ángela Quesada, Sor Laura Sánchez, Sor Luisa Ana Navarro, Sor Mª Pilar Peña y Sor Olivia Deysi Sanabria. De la Comunida de Murcia Sor Concepción Serrano, Sor Evangelina, Sor Marleny del Socorro Ríos, Sor Lucía Esmeralda Contreras y Sor Purificación Villasuso Tembrás. De San Javier (Murcia) vino Sor Lourdes López y de la Casa de Mora (Toledo) Sor Deolinda Jorge Araujo.
La capilla del Convento de San Francisco resultó pequeño para la gran cantidad de amigos y conocidos que quisieron acompañar a las religiosas en este día. El Coro Parroquial cantó en la celebración.
Una vez concluida la celebración, el cuadro de Son Vicenta fue colocado en el interior de la clausura de la casa de las Hermanas Franciscanas en Herencia.
En el ofertorio se ofrendó el Pan y el Vino misterio de Cristo vivo y presente entre nosotros y la palma del martirio, signo de la entrega libre por Cristo
Parte del Coro Parroquial junto a un grupo de jóvenes religiosas junioras acompañaron con sus cantos la celebración eucarística.
Trabajadores del centro, voluntariado y amigos estuvieron presentes en la celebración de la presentación del rostro de sor Vicenta Ivars. Mariavi lee una sensible acción de gracias al Señor.
Sor Purificación hace las peticiones sin olvidar la nueva casa que esta congregación acaba de abrir en Kenia
Don Julián, como párroco de la localidad, dió las gracias a todos aquellos que han hecho posible esta celebración, especialmente recordó a Don Amós y Sor Agustina que siempre han valorado la figura de esta mujer, también agradeció a Enrique Rodriguez de Tembleque la sensibilidad que ha expresado en el cuadro representando a Sor Vicenta con el rostro bello de la beatitud.
La Vicaria Sor Angela Quesada , en nombre de la Madre General, también agradeció la labor callada de todas esas personas que hicieron posible conocer el rostro de Sor Vicenta.
Todas las religiosas que se desplazaron a Herencia grabaron el momento en esta fotografía después de haber sido colocado el cuadro en las estancias del Convento.
Sor Agustina y Enrique Rodriguez de Tembleque, "complices en esta historia" de defensa de la vida de Sor Vicenta
Después de la celebración eucarística los celebrantes y las religiosas compartieron un sencillo desayuno, signo de comunión y fraternidad
Las religiosas Franciscanas de la Purísima que participaron en la celebración.